Reyner Agüero Varona

Reyner Agüero Varona cursaba el tercer año de la especialidad Informática en la Universidad de las Ciencias Informáticas (UCI) cuando, el 17 de febrero de 2011, fue separado por tres cursos de la educación superior. El motivo: cuatro días antes ofreció una entrevista al reportero catalán Joan Antoni Guerrero Vall, para su blog Punt de Vista.

 

Cuando fue contactado por el periodista, Agüero insistió en que la entrevista no fuera anónima. “Me gustaría servir de ejemplo para enfrentar el miedo a expresar tus criterios”, dijo (Guerrero, 2011a). Las preguntas versaron sobre la situación del país. En sus respuestas, hizo alusión a algunas inconformidades personales, varias de ellas relacionadas con cuestiones que luego serían modificadas por el gobernante Raúl Castro, como los permisos de salida del país, las restricciones para el acceso a internet y para la tenencia de algunas tecnologías de la información y comunicación.

 

Cuatro días después fue víctima de un proceso relámpago que, violando todo lo establecido en el reglamento docente, concluyó con su separación por tres años de la educación superior y de las filas de la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC), organización política en la que militaba desde los 14 años.

 

En la mañana del 17 de febrero de 2011, Agüero Varona fue citado para una reunión con el jefe de Seguridad Informática de la UCI, el secretario general de la UJC de la Facultad 3, el jefe del equipo de la Operación Verdad y un estudiante miembro de esa ciber brigada pro gobierno. Cuestionaron cada una de sus respuestas en la entrevista, así como los comentarios realizados por Agüero Varona en el blog de la escritora Zoé Valdés, donde se compartió la entrevista. En ese espacio, el estudiante fue acusado por algunos foristas de ser agente de la Seguridad del Estado y recriminado por varios opositores que consideraban que sus respuestas no eran lo suficientemente frontales al régimen. Sin embargo, los profesores de la UCI encargados de analizarlo consideraron que su posición era contraria a los preceptos de la Revolución.

Luego de almorzar, tuvo un segundo análisis debido a una denuncia que le realizó el jefe de Seguridad Informática de la UCI por “usar internet con fines no docentes”, al conceder dicha entrevista. En la reunión también estuvieron presentes varios cargos políticos de la escuela, el secretario general de la UJC de la facultad y dos compañeros de aula de Agüero; estos dos últimos hablaron en su favor. Los directivos presentaron en esa reunión información personal extraída del correo y las redes sociales del estudiante, consistente en intercambios que había realizado sobre temas nacionales en espacios públicos digitales. Uno de estos directivos lo acusó de “malagradecido”, por usar los 100 megabytes de navegación al mes que le daban en la escuela para fines diferentes a “estudiar y defender la Revolución”.

Al terminar, tuvo una última reunión con miembros de la UJC, en la cual calificaron a Agüero de “contrarrevolucionario” y trataron de mostrar que se relacionaba con figuras anticastristas. La reunión concluyó con su expulsión de esta organización política.

 

En solo un día, Reyner Agüero Varona fue privado por tres años de su derecho a la educación. El alumno tenía un buen desempeño docente y había obtenido premios y buenos resultados en concursos de programación como la Copa Pascal y el “ACM International Collegiate Programming Contest” (ICPC) a nivel de escuela y nacional, sin embargo, nada de esto fue tomado en cuenta al momento de la sanción.

 

En el documento de la baja se recoge como motivo de la expulsión: “Utilizar, con fines de carácter personal no autorizados, las posibilidades que brindan las tecnologías de la información que le fueron facilitadas gratuitamente por la institución para sus estudios universitarios” (ver Imagen 1).

 

Agüero fue conminado varias veces por los directivos de la UCI para que declarara que había sido manipulado en la entrevista. Con esto, conseguiría que se aminorara la sanción, pero este se negó. Al recoger la sanción en la oficina de la decana Ivonne de la Caridad Collada Peña, ésta le prohibió que copiara hacia un dispositivo externo la información personal que tenía en la computadora de la escuela.

“Mi caso en la UCI llegó hasta tal punto que en la entrada de la escuela llevaron una imagen de mí al estilo “Most Wanted”, para detenerme en caso de ser visto entrando. También hicieron reuniones de grupo a los 10 mil estudiantes mostrando vídeos y PPT’s de los casos de expulsiones recientes para servir de escarmiento. Según algunos mi caso fue el de mayor trascendencia en estos. Algo interesante en este tema es que se me acusó de haber recibido dinero de tu parte con la publicación de la entrevista. Otros afirmaron que lo hice con motivos de usarlo como argumento para salir del país, esto y mucho más integraron las acusaciones que intentaban desacreditarme ante la UCI completa.

Por esto algunos de mis antiguos compañeros no aceptaron una petición de amistad por el simple hecho de no aparecer ante el mundo en mi lista de amigos” contó un año después Agüero al mismo periodista español que le realizó la entrevista por la que fue expulsado (Guerrero, 2011b).

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