Yamisleidys Gómez Yanes

Yamisleidys Gómez Yanes cursaba el 5to año de la especialidad de Geografía, en la Facultad de Ciencias Naturales del Instituto Superior Pedagógico “Félix Varela”, de la provincia de Villa Clara. A solo cuatro días de efectuarse el ejercicio de discusión de su tesis de grado, fue citada a una reunión en su Facultad, con el objetivo de discutir diversos aspectos concernientes a los estudiantes de su año.

 

Durante ese curso, Yamisleidys había firmado el Proyecto Varela, iniciativa de la sociedad civil que buscaba someter a votación la pertinencia de reformas democráticas en diversos ámbitos de la vida en Cuba. La joven, a su vez, decidió no rubricar la respuesta gubernamental que se contraponía a la convocatoria independiente que representaba el Proyecto. Todos los estudiantes y docentes de las universidades cubanas fueron conminados a suscribir una reforma constitucional que establecía la irrevocabilidad del carácter socialista del sistema social imperante. El que no firmara quedaría señalado como desafecto de la ideología propugnada por el Estado.

 

La estudiante de pedagogía, quien llevaba varios cursos ejerciendo la docencia en escuelas del nivel medio de la enseñanza general en la provincia, y que había promovido exitosamente en cada etapa del ciclo docente universitario que le correspondía transitar, tenía listo su documento de tesis debidamente avalado por el tutor y el oponente.

A la cita que se efectuaría en un aula de la Facultad de Ciencias Naturales, también fueron llamados sus compañeros de año, y estuvo presidida por la nomenclatura, a nivel central del Pedagógico, del Partido Comunista (PCC), la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC) y la Federación Estudiantil Universitaria (FEU). Se tocaron someramente temas de interés general sobre el desarrollo de la docencia, pero la mayor parte del tiempo lo ocupó la increpación a Yamisleidys, dirigida a cuestionar el hecho de que contrajera matrimonio con un pedagogo que pertenecía a un grupo disidente.

Mientras se juzgaba la vida personal de la joven estudiante, se arengaba al resto de los alumnos en su contra, y los profesores a cargo del mitin dejaban claro que era deber revolucionario y profesional, votar a favor de la medida de expulsión propuesta en caso de que la acusada decidiera no disolver su enlace matrimonial.

 

El encuentro fue subiendo de tono ofensivo a partir de que el grueso de los estudiantes decidió no aprobar la separación de Yamisleidys de la universidad. No se hizo mención al Proyecto Varela, tampoco a su principal gestor, el Movimiento Cristiano Liberación (MCL), al que pertenecía el esposo de la acusada.

 

A pesar de la presión a que fue sometido el colectivo estudiantil, con amenazas y descalificaciones en relación con supuestas debilidades ideológicas y los posibles costos de las mismas, a los censores no les fue posible conseguir el consentimiento de la mayoría del alumnado. No obstante, decidieron unilateralmente la expulsión. Yamisleidys sostuvo el reclamo basado en su derecho a la privacidad, sin embargo, le comunicaron que no estaba apta para ejercer el magisterio “Por no haber librado las campañas de los pueblos cuando más la necesitaban”, y que podría apelar la decisión.

Al término de su trayectoria como estudiante, la maestra de geografía quedaba imposibilitada de cumplimentar la última jornada evaluativa del programa académico y, por consiguiente, se le privaba de obtener la certificación oficial que le permitiría ejercer el magisterio. Yamisleidys Gómez Yanes no apeló la medida disciplinaria por considerar que, dada la naturaleza de la falta que se le impugnaba y no estar dispuesta a divorciarse de su esposo, no podría esperar garantías legales de un proceso de reclamación. Partió al exilio en 2005. Ha podido dedicarse al magisterio en la enseñanza pública de los Estados Unidos.

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