Oscar Antonio Casanella Saint-Blancard

Oscar Antonio Casanella Saint-Blancard se graduó de licenciado en Bioquímica en la Universidad de La Habana en el 2004. En ese año, se incorporó como trabajador al Instituto Nacional de Oncología y Radiobiología (INOR), donde alcanzó el puesto de Investigador Agregado. Desde 2006, colaboró con la docencia en el Departamento de Bioquímica de la Facultad de Biología de la Universidad de La Habana.

 

Según consta en un documento firmado por la jefa de ese Departamento, Dra. María del Carmen Luzardo, el profesor Casanella impartió seminarios, laboratorios, clases prácticas, conferencias y su colaboración sistemática “ha sido de vital importancia para garantizar una docencia de calidad en la asignatura Inmunología de las carreras de Biología y Bioquímica”, con evaluaciones muy satisfactorias y buenas opiniones de los estudiantes (Ver Documento 1). También impartió docencia en la asignatura “Diseño relacional de fármacos” y fungió como tutor y oponente de tesis de grado.

A partir del año 2013, Casanella empezó a sufrir acoso de la Seguridad del Estado en su centro de trabajo y su residencia, por sostener amistad con personas opuestas al gobierno cubano. Los problemas comenzaron a raíz de una visita a Cuba de Ciro Javier Díaz Penedo, miembro de la banda punk contestataria Porno para Ricardo, que se encontraba fuera del país en una beca de estudios de posgrado.

En carta enviada al máximo dirigente de Cuba en ese momento, General de Ejército Raúl Castro Ruz, Casanella (2014) denunció el acoso de que estaba siendo víctima: “Desde el jueves 5 de diciembre de 2013, agentes de la Seguridad del Estado, utilizando también miembros del Partido Comunista de Cuba (PCC) y agentes de la Policía Nacional Revolucionaria (PNR) me han estado amenazado con encarcelarme, coaccionando a mis superiores para trasladarme de mi centro de trabajo, donde llevo diez años trabajando satisfactoriamente, a otro de menor importancia y haciendo otras amenazas menos definidas contra mi familia y mi persona. Ellos mencionan como causa de estas amenazas mi amistad con Ciro Javier Díaz Penedo, con otros amigos que a través de él he conocido como Eliécer Ávila y mi visita en dos ocasiones a unas actividades llamadas Estado de SATS en casa de Antonio Rodiles”.

Ante la negativa de romper relaciones con sus amigos y dejar de participar en actividades culturales y de debate que estos organizaban en viviendas, el acoso a Casanella en su centro de trabajo se fue volviendo más intenso, llevado a cabo principalmente por el vicedirector de Docencia e Investigaciones del INOR, Lorenzo José Anasagasti Angulo, y el agente de la Seguridad del Estado encargado de atender esa institución, posteriormente identificado como capitán “Alberto”.

 

En la vasta documentación presentada por Casanella a varias instancias, se detalla que el acoso contra su persona incluyó presiones sobre sus compañeros para resentir sus relaciones, acusaciones de terrorista, amenazas a su seguridad personal, expulsión del centro de trabajo, citaciones, interrogatorios y hasta un secuestro dentro de su propio centro laboral, ocurrido el 30 de diciembre de 2014. Todas estas acciones represivas fueron practicadas por policías y agentes de la Seguridad del Estado, estos últimos sin siquiera identificarse como tal en muchas ocasiones. A uno de estos represores, en un documento oficial emitido por el INOR, se le reconoce como “el oficial del MININT que atiende el INOR”, pero sin mencionar su nombre (INOR, 2016).  

En el plano laboral, el vicedirector Anasagasti retiró a Casanella del cargo de Secretario Ejecutivo del fórum de ciencia y técnica de la institución, le prohibió participar en proyectos de investigación en el Polo Científico por no ser “un trabajador confiable”, junto a otras acciones que frenaban su superación y desarrollo laboral.

 

Según Casanella, otra evidencia de que en la institución estaban buscando la manera de despedirlo por motivos políticos fue que “en el año 2016 mis jefes en el INOR se negaron a redactar, entregarme e incluir en mi expediente la evaluación como investigador correspondiente al año 2015.

En ese año logré terminar varias investigaciones, publicar en revistas científicas y pasar a la categoría científica de Investigador Agregado, pero eso no lo querían reconocer porque ya tenían entre planes expulsarme y no era creíble que me expulsaran a la vez que me entregaban una evaluación satisfactoria como investigador”.

 

Este acoso sistemático, acompañado de maltrato verbal, provocó que Casanella padeciera una crisis de depresión que lo llevó a recibir tratamiento en el Centro de Salud Mental del municipio Plaza de la Revolución.

Una de las áreas a las que se dirigieron los ataques contra Casanella fue a la docencia de postgrado que ejecutaba como parte del equipo de investigadores del INOR. En esa institución impartió clases relacionadas con bioinformática y cáncer, y de apoptosis y cáncer, a médicos que realizaban la especialidad en Oncología y a estudiantes de posgrado de la Universidad de La Habana y el polo científico, entre otras acciones de superación.

 

En varios de los documentos de reclamación que Casanella presentó ante diferentes instituciones, narró que en marzo de 2015, Elizabeth Cuétara Lugo, jefa del Departamento de Farmacología Clínica y Experimental del INOR “me dijo muy triste y apenada, con lágrimas en los ojos que el vicedirector Lorenzo Anasagasti le exige que ella me impida impartir las clases que llevo años impartiendo como parte de los profesores del Módulo de Biología Molecular del Programa de Residencia de Oncología y que además, me impida el acceso a su laboratorio” (Casanella, 2016).

“En junio del 2015 yo había planificado impartir un curso de bioestadística y bioinformática a petición de la profesora María del Carmen Luzardo, el profesor Yordanis Pérez Llano y compañeros investigadores del INOR para estudiantes de la Facultad de Biología de la Universidad de la Habana y trabajadores e investigadores del INOR que necesitan estos conocimientos. Obtuve la autorización de Janet Cepero Cañas, mi jefe inmediato. En adición estaba reservada un aula con el Departamento de Docencia pero el Dr. Anasagasti no me dio la autorización. En relación con este último hecho, el vicedirector Anasagasti me dijo ‘Oscar, métete en la cabeza que tú no tienes futuro en este instituto porque yo te voy a dificultar cada paso que intentes dar, yo me voy a encargar de que tu no llegues a ninguna parte’.”, narra Casanella (2016) en la queja dirigida a la Dirección Provincial de Trabajo de La Habana.

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