Leonardo Rodríguez González

Leonardo Rodríguez González se graduó en el año 2015 de ingeniero civil, con título de oro, en la Facultad de Construcciones de la Universidad Central “Marta Abreu” de Las Villas (UCLV). Desde tercer año, fue alumno ayudante de asignaturas como Resistencia de los Materiales I y II y Análisis Estructural. Por su trayectoria académica como estudiante, al egresar, fue seleccionado para integrar el claustro de su alma mater, cumpliendo la etapa de servicio social como profesor en la Facultad de Construcciones, en el Departamento de Ingeniería Civil.

 

En ese año 2015 comenzó la Maestría en Estructuras de la UCLV y en su departamento le trazaron un plan de doctorado, según el cual debía alcanzar ese título en el año 2021. Comenzó a trabajar con una carga docente considerable, impartiendo no sólo clases prácticas y seminarios, sino también conferencias.

 

Rodríguez llevó sin contratiempos su trabajo en la universidad hasta que, en abril de 2017, su hermana Dalila Rodríguez, también profesora de la UCLV, fue expulsada del centro por motivos políticos. Esto ocurrió unos meses antes de que Leonardo concluyera su servicio social.

Ante la falta de apoyo que tuvo Dalila Rodríguez por parte del sindicato de la universidad, Leonardo decidió solicitar la baja de esa organización gremial. Públicamente expresó que lo hacía porque el sindicato no representaba a los trabajadores, sino a los funcionarios universitarios y al gobierno.

 

En Cuba, la sindicalización de los trabajadores, aunque en teoría es voluntaria, resulta prácticamente obligatoria. Los sindicatos se encuentran subordinados, de hecho, al Partido Comunista de Cuba y a las administraciones, por lo que constituyen un mecanismo de control. A través de estos se coordina la participación de los empleados en las actividades políticas orientadas por el gobierno, por lo que no pertenecer a los mismos es considerado un problema de connotaciones políticas.

Hasta entonces, el profesor Rodríguez no había tenido ninguna dificultad en su trabajo, pero desde el momento en que presentó la baja al Secretario General del sindicato de su facultad, empezaron las complicaciones: compañeros de trabajo se distanciaron, otros lo apoyaron, aunque no públicamente; su tutor Ernesto Chagoyén Méndez, incluso le propuso que si desistía de la idea de darse baja del sindicato lo pondrían al frente del mismo en la facultad, lo cual no aceptó.

 

El jefe de departamento, Dr. Luis Orlando Ibáñez, y el rector de la UCLV, Dr. Andrés Castro Alegría, lo amenazaron con que perdería su maestría y futuro doctorado si no rectificaba su posición.

 

En el mes de abril, el rector de la universidad y diputado a la Asamblea Nacional del Poder Popular, Dr. Andrés Castro Alegría, citó al profesor Rodríguez para presionarlo por su decisión. 

Le sugirió que lo pensara bien, pues lo iban a expulsar. Insistió, además, en cuestionar sus relaciones y las de su hermana con el pastor protestante Mario Félix Lleonart Barroso, crítico abierto del gobierno cubano, quien constituía un objetivo de la Seguridad del Estado.

 

En julio de 2017, el decano Dr. Luis Orlando Ibáñez, lo llamó en medio de una clase para comunicarle que su servicio social terminaba y que ya no lo necesitaban en la universidad.

 

Esta decisión de las autoridades académicas también tuvo repercusiones sobre el proceso de superación que desde hacía dos años había iniciado el profesor Rodríguez como parte de su formación profesional, ya que no pudo terminar la maestría, faltándole solo una asignatura y la tesis. Tampoco le fue posible encauzar el doctorado que estaba programado como parte de su proyecto de superación.

 

Su salida de la universidad se hizo oficial el 1 de septiembre de 2017 y en el documento que le fue entregado al recoger su expediente laboral consta como motivo de baja: culminación del adiestramiento (Ver Imagen 7).

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