Dimas Castellanos

Dimas Cecilio Castellanos Martí se graduó en 1975 de Ciencias Políticas en la Universidad de La Habana (UH). Una vez egresado quedó como docente en la entonces Facultad de Ciencias Agropecuarias, que luego pasaría a ser el Instituto de Ciencias Agropecuarias de La Habana y saldría del campus de la UH hacia el municipio de San José de las Lajas. Proviene de las filas juveniles del Partido Socialista Popular (PSP), formación marxista que desde fines de la década de 1960 confrontaría ideológicamente con el líder revolucionario y gobernante del país, Fidel Castro.

 

El 29 de julio de 1977, el profesor Cecilio Dimas Castellanos Martí, fue requerido por algunos de sus compañeros de mayor jerarquía académica en el Departamento de Filosofía del Instituto de Ciencias Agropecuarias de La  Habana (ISCAH). Estos docentes eran, además, militantes del Partido Comunista de Cuba (PCC). El motivo de este encuentro radicaba en las diferencias en cuanto a concepciones pedagógicas al impartir la asignatura de Marxismo. Se le cuestionaba el énfasis en fomentar el debate y la introducción de nociones que no hacían parte de los manuales oficiales que dictaba el Ministerio de Educación  Superior (MES). Lo conminaron a “cuadrar la caja”, expresión coloquial que se traducía en bajar el nivel teórico, y, por ende, no promover cultura de confrontación intelectual en el aula. El Profesor Castellanos no cedió y en pocos días fue citado a una reunión con el Jefe del Departamento, el licenciado Justo Hernández, para comunicarle que quedaba fuera de la universidad por no integrar las filas del Partido Comunista de Cuba (PCC). Esta decisión violó el derecho a la libertad académica y a la libertad de expresión en tanto que le impidió al profesor desarrollar sus actividades académicas por no vincularse a una organización partidaria.

 

El profesor pidió un despacho con el rector, Efraín Abreu, y este le comunicó, el 4 de agosto, que desconocía la situación e investigaría. Durante la espera, se enroló en una misión militar con destino a Etiopía. Todo quedó paralizado durante los dos años de su estadía en África, dada la prioridad que representaban para la dirección del país estas incursiones militares en el extranjero.

 

En 1980, al regreso de la misión militar en Etiopía, Dimas Castellanos recibió la notificación de su expulsión académica por parte del rector del ISCAH, Efrain Abreu Heredia. El profesor apeló al Tribunal Municipal de San José de las Lajas que ratificó su separación del Departamento de Filosofía, así como la anulación de la categoría docente de Profesor Instructor Principal, pero consideró excesivo el despido de la universidad.

 

En consecuencia, la institución le ofreció plazas por debajo de su calificación profesional, tales como la de auxiliar de mantenimiento. Dimas apeló a la Sala de lo Laboral del Tribunal Provincial Popular respecto a la degradación profesional a que era sometido al recibir propuestas de trabajo muy por debajo de su titulación. Ganó el recurso, por lo que dejó sin efecto, además, una nueva acusación de ausentismo al no haberse presentado a ninguno de los puestos laborales ofrecidos, y por la que el Vicerrector Héctor Vento Díaz, ya había procedido a dictaminar su expulsión definitiva. La dirección del ISCAH se vio obligada a ofertarle otras plazas que, aunque desligadas de la docencia directa (ya se había efectuado la invalidación de su Categoría docente), lo mantenían vinculado profesionalmente. Así, Dimas comenzó a desempeñar la función de especialista en información científico-técnica en la biblioteca de la universidad.

 

El 19 de febrero de 1992 recibió la Notificación de cargos emitida por el rector del ISCAH, el Dr. Omelio Borroto Leal, respaldada por la Sección Sindical de la institución, donde se le comunica la medida disciplinaria de separación de la universidad. Esta disposición respondió a la ocupación de material impreso y grabado relacionado con su participación en una formación política reformista de corte marxista, la Corriente Socialista Democrática Cubana (CSDC). Según las autoridades docentes, el investigador representaba un peligro para la formación de las jóvenes generaciones al atribuirle carácter contrarrevolucionario a una agrupación de intelectuales marcados por el proceso de transformaciones que acaecía en el otrora campo socialista europeo, particularmente la Glasnost y la Perestroika.

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