Anamely Ramos González

Anamely Ramos se graduó de la licenciatura en Historia del Arte en la Universidad de La Habana en 2007. Ese mismo año se incorporó como profesora al entonces Instituto Superior de Arte, posteriormente, Universidad de las Artes (ISA). Durante 12 años trabajó como profesora con contrato indeterminado en esa institución. Ostentaba el grado científico de Máster, la categoría docente de Profesor Asistente, y pertenecía al Departamento de Estudios Teóricos sobre el Arte de la Facultad de Artes Visuales. Impartió principalmente las asignaturas de Arte Cubano y Arte Africano.

Entre octubre de 2014 y mayo de 2016, viajó en misión internacionalista a Angola. Allí se vinculó a la Universidad de las Artes de ese país e impartió las  asignaturas Apreciación de las Artes, Historia del Arte y Arte Contemporáneo a los alumnos de las carreras Artes Plásticas y Teatro. Su desempeño profesional en el país africano fue catalogado de muy positivo. A pesar de su buen desarrollo como trabajadora y docente, varias veces Anamely Ramos fue requerida por las autoridades del ISA debido a su carácter crítico.

 

Al regreso de la misión internacionalista en Angola, participo de la reunión realizada en su centro en la cual se analizaba la actualización de los Lineamientos de la Política Social y Económica del Partido y la Revolución aprobada en el VII Congreso del Partido Comunista de Cuba (PCC). La discusión en el ISA estuvo presidida por Alpidio Alonso, entonces funcionario del Comité Central del PCC y actual ministro de cultura, y Kenelma Carvajal, viceministra de cultura encargada de atender el ISA y esposa de uno de los hijos de Fidel Castro.

 

En el encuentro, Anamely Ramos señaló las contradicciones en las medidas de corte neoliberal que proponían, mientras pedían al pueblo confianza. Concluyó rompiendo los documentos. Su intervención fue aplaudida durante un minuto por profesores y estudiantes presentes.

 

“Les creé un caos en la reunión. Alpidio al ver los aplausos empezó a gritar ‘Profesora, déjenos soñar’. Después de eso el rector del ISA, Alexis Seijo García, me citó por primera vez a su oficina y desde el Ministerio de Cultura mandaron a pedir una caracterización mía. Creo que ahí comenzó todo el seguimiento”, recuerda Anamely Ramos.

 

En una ocasión, la profesora Ramos  escribió un texto sobre los problemas de la escuela, lo imprimió, repartió dentro de la institución y pidió que fuera analizado en su departamento.

 

“El texto analizaba muchas cosas que no funcionaban en el ISA y sus causas, también relacionadas a problemas centrales del país. El rector dijo en mi departamento y después cuando me citó, que todo podía debatirse, pero siempre dentro de los límites de la revolución. Luego de esto, llamaron del  Ministerio de Cultura al Centro de Desarrollo de las Artes Visuales, donde yo estaba trabajando de curadora invitada en el Salón de Arte Cubano Contemporáneo, para pedir que me sacaran, pero las otras curadoras se negaron. Todo porque decían que yo había escrito un texto en contra de la institución”, dice Anamely.

 

El 10 de julio de 2018 apareció publicado en la Gaceta Oficial de la República de Cuba el Decreto 349 del Consejo de Ministros, una norma que imponía severas restricciones a la libertad de creación y de expresión dentro del sector artístico y cultural. Anamely Ramos estuvo entre los que se organizaron para hacer frente al decreto expresando sus inconformidades ante las instituciones culturales del país y también en el espacio público

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